LANZADERA UNIVERSITARIA -VALLADOLID

Lanzadera Universitaria de Centros de Investigación -Valladolid

 LUCÍA

2010

…flexibilidad, adaptación, multifuncionalidad, apertura, singularidad.
El lenguaje formal variable y la articulación arquitectónica de la propuesta, buscan romper con la estaticidad predominante. Lo cual ayuda a reforzar la idea de edificio público, abierto a la sociedad, con una estructura espacial heterogénea.
El volumen deberá reflejar esta heterogeneidad funcional, al igual que la flexibilidad y multifuncionalidad del programa.
Todos estos aspectos serán los que aporten la singularidad al edificio.
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…la abstracción ingrávida de las plataformas apiladas.
La geometría paralelepipédica de las plataformas, permite mediante un sistema ortogonal común, sustentado en su doble “espina” interior, la distribución de los diferentes programas de una forma flexible.
Esta flexibilidad interior, se formaliza en el interior, a partir de un movimiento variable en cada una de las plantas, lo que provoca diversidad de fenómenos atractivos tanto espaciales como funcionales.
Es por esta secuencia de volúmenes superpuestos mediante yuxtaposiciones, que la imagen del edificio se transforma a medida que nos desplazamos a su alrededor, produciendo una experiencia visual de semejanzas y diferencias.
Tras sus desplazamientos horizontales ejercidos sobre las plataformas, la volumetría adquiere dinamismo, además de generar una interrelación de espacios abiertos, a modo de terrazas-plaza, a la sombra de las piezas ingrávidas.
Todo esto sin comprometer la transparencia y apertura de las fachadas, y sin tener que recurrir a artilugios bioclimáticos para regular la incidencia lumínica sobre las mismas. Lo que redunda en la regulación climática y por lo tanto en la eficiencia energética del volumen propuesto.
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 …la investigación aplicada como servicio público
Entendemos este edificio como una oportunidad, como una “plataforma” de comunicación entre los investigadores y la sociedad. En definitiva un edificio público, un edificio abierto, un espacio fluido, un lugar para la interrelación y la intercomunicación.
Todos estos aspectos deben estar presentes en todo el edificio, desde el interior hasta el exterior, desde lo relativo a las relaciones personales hasta las relaciones funcionales, y claro está, todo ello tendrá su reflejo en la estructura espacial del proyecto, y le proporcionara su imagen de espacio para la fluidez y la comunicación.
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…las interrelaciones espaciales
La forma viene dada por la función, y así lo entendemos, como una interrelación de volúmenes superpuestos que dan cobijo a una interrelación de espacios yuxtapuestos.
Esta interrelación de espacios exteriores abiertos, las terrazas-plaza de cada planta, además de ser una trama en horizontal, también se encuentran intercomunicados en vertical. Y lo mismo ocurre en la relación del exterior con el interior, produciéndose una transición fluida dentro-fuera, y viceversa, que disuelve los límites y potencia las interrelaciones.
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Esta disolución entre el límite interior y el exterior se potencia mediante los tres patios que perforan transversalmente el edificio, proporcionando un extra de luz natural y ventilación al conjunto interior.
La trama de espacios flexibles exteriores intercomunicados tiene su réplica en el espacio interior, pero en este lugar, a través de la calle interior que sirve de vestíbulo. En ella confluye una secuencia, tanto vertical como horizontal, de espacios entrelazados.
Lo único fijo, tanto en cada planta como en la totalidad del edificio, son la doble “espina” (estructura y servicios) junto con la calle interior de relaciones, a las que abraza. El resto de la planta (cada una de ellas iguales, pero diferentes) queda liberada y dispuesta a asumir cualquier uso, hoy son 3 centros, mañana pueden ser 2 ó quizás 1…